
Preparado por el Dr.:Ignacio González García, Febrero 2008
I – Cuando la realidad le gana la delantera a las discusiones
académicas…
Los temas sociales avanzan de manera supersónica. Las comunicaciones hicieron
la revolución de la información. Anticipemos entonces que ningún
ente u organización puede razonablemente, pensar en su sustentabilidad,
sin transparentar a la sociedad sus actividades, operaciones, marcha de sus
negocios, el manejo de sus recursos humanos, su estrategia medioambiental y
su inserción en la comunidad.
Un programa de cambio de mentalidad y de conductas en la gente siempre lleva su tiempo, pero hay veces que las demandas de los agentes sociales condicionan la velocidad de los procesos.
Por el otro lado, los estudiosos del tema analizan las características y los alcances de la RSE y del Balance Social. Su obligatoriedad o su voluntariedad. Que indicadores deben presentarse. Cuales son los principales. Si afecta a todas las empresas, o a las grandes solamente. Y otras cuestiones por el estilo.
La realidad es que la gente quiere saber. Los grupos de interés o stakeholders, toman decisiones a diario en función de sus expectativas respecto de la marcha de la empresa u organización con la que están relacionados. Tratan de equivocarse lo menos posible, de lograr los niveles más razonables de certeza y les preocupa ser sorprendidos con efectos no deseados. Volviendo por un segundo a las normativas, vemos que con gran mayoría de carácter optativo, avanzan los pronunciamientos sobre los indicadores a presentar a la comunidad. GRI, ISO 26.000 y otros tantos son quizás los ejemplos más destacados. Comienzan a aparecer índices bursátiles que tienen en cuenta la RSE.
En el ámbito local leyes sancionadas pendientes de reglamentación, así como una ley reciente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fijan el piso de la información que las empresas deberán brindar periódicamente a la comunidad sobre medio ambiente, recursos humanos, comunidad, transparencia y otras temáticas relacionadas.
Afortunadamente, año a año, un creciente número de empresas comienzan a adjuntar voluntariamente a sus estados contables tradicionales, el Balance Social. Se avanza. Las empresas públicas que cotizan sus acciones en los mercados de capitales, más acostumbradas a revelar información lo hacen de manera creciente. Simultáneamente se convive con empresas cerradas, que poseen significativos rasgos de opacidad, a las que la realidad las irá hacer evolucionando, por convicción y por el reclamo de transparencia de la comunidad toda.
En síntesis, los líderes sociales enfrentan el desafío de fabricar suficientes cantidades de CONFIANZA, elemento indispensable que lubrica el accionar de la sociedad.
II – Eludiendo consideraciones técnicas. Un enfoque pragmático
del día a día. La saludable utilización de la Responsabilidad
Social y Empresaria y su síntesis en el Balance Social
Apartándonos de las consideraciones técnicas, y del enfoque
profesional de la temática, es importante señalar aspectos que
son fundamentales para el buen funcionamiento de un sistema de transparencia
que al mismo tiempo no dañe los objetivos del ente.
Como en otras ocasiones, debemos rescatar el concepto fundamental o básico: el supremo bien jurídico a mantener, es precisamente el ENTE, o sea la empresa, la organización. Cualquier sistema normativo que bajo el ropaje de una demanda de transparencia, dañe aspectos operativos vitales o sea utilizado con fines subterráneos para perjudicar a la empresa u organización, no significará valor agregado al bien común. Agregará tensión y le quitará flexibilidad y buena fé a la relación empresa-grupos de interés.
Es primordial que la transparencia, vaya acompañada de una muy adecuada dosis de simultánea protección a la empresa u organización. Aspectos vitales que hagan al secreto profesional del negocio, los bienes intangibles desarrollados como producto de la experiencia y de la investigación, las políticas y estrategias que contribuyen a lograr sus objetivos, la gestión de la clientela y de las marcas, etc., no debieran ser manoseados en aras de una demanda de revelación malentendida.
Ni la Responsabilidad Social y Empresaria ni la divulgación de los principales indicadores en un Balance Social, pretenden atentar contra el principio de la libre empresa, ni de la razonable utilidad como retribución a sus inversores. La mejor contribución al bien común, al empleo formal, y al desarrollo de la sociedad, está precisamente en proteger la sustentabilidad de las organizaciones, para lo cual la transparencia es una cualidad requerida en su manera de gestión.
III – ¿Y entonces? ¿Cual es la receta para la transparencia?
Antes de intentar definir recetas, vamos a enmarcar la problemática.
Es obvio que una empresa u organización tiene enorme influencia sobre
bienes y personas de su entorno externo e interno. El medio ambiente, la salud
física y mental de los recursos humanos, la necesidad que la sociedad
posea entes sustentables con longevidad apropiada, el clima de transparencia
en tiempo y forma, la inserción social de la empresa en la comunidad,
son, entre muchos otros, bienes sociales, patrimonio intangible de todos los
ciudadanos.
Es allí donde las empresas y las organizaciones deben transparentar sus políticas al respecto, para que los stakeholders puedan evaluar las acciones y conductas al respecto.
Los estudiosos de la temática, los que proponen regulaciones o códigos optativos, los que legislan aspectos de cumplimiento obligatorio, deberán poseer la sabiduría y el equilibrio que las circunstancias demandan.
El adecuado tránsito hacia los objetivos, entendiendo que se trata de un camino a recorrer y no de un evento, los equilibrios imprescindibles, la sensatez, la aproximación permanente a la realidad, y la creación de adecuados instrumentos de medición, serán vitales en este difícil proceso de lograr el balanceo indispensable en el avance hacia la receta más razonable que satisfaga las demandas de transparencias.
Conceptos recientes como el de “responsabilidad compartida” nos hace pensar en que el ente debiera ser preservado, independientemente de la ubicación que le corresponde a quien lo hace. Clientes, proveedores, recursos humanos, etc., debieran articularse para permitir el saludable desarrollo de la empresa u organización. De la misma manera, accionistas, dueños y dirigentes, debieran cuidar al máximo el “equilibrio biológico” que implica la empresa inserta en la constelación de sus clientes, proveedores, sus recursos humanos y la comunidad en general.
Llegar a acuerdos implicó desde que el mundo es mundo, morigerar demandas. La armonización de intereses debe ser el instrumento que predomine sobre la fuerzocracia o cualquier forma de violencia.
IV – Cierre a toda orquesta: una responsabilidad de todos
Pocos discuten la vigencia conceptual de la transparencia y de los
Balances Sociales.
Gobernantes y gobernados deberán evolucionar juntos, con los avances y retrocesos que la historia nos enseña, hacia la armonización de los intereses de la comunidad toda.
Esto no implica privilegiar los de un sector sobre el de otros. Ya nadie duda que no hay sustentabilidad posible para una empresa NO socialmente responsable. Quizás tengan alguna vigencia en el corto plazo, pero no pueden ser buenos los presagios sobre su suerte en el mediano y largo plazo. Por otra parte, ya son tiempos de razonar con sensatez: no TODAS las responsabilidades le caben al ente. Aquí estamos en presencia de una actitud conjunta que involucra a todos.
El cuidado y consumo medido de medio ambiente, la preservación de un buen clima de trabajo, las retribuciones razonables y justas para los recursos humanos, la rentabilidad razonable para los inversores, la adecuada inserción de la empresa en la comunidad y en la sociedad civil, serán motivo de permanentes negociaciones. La sabiduría radica en que las mismas se realicen en un marco de concordia, sensatez y sin violencias.
Los desafíos que nos presenta el manejo energético, la no destrucción del medio ambiente, el adecuado manejo de la tecnología y la creación de firmes condiciones de empleabilidad de la gente, son desafíos muy trascendentes, para que dilapidemos esfuerzos en no ponernos de acuerdo en condiciones básicas mucho más sencillas de resolver y consensuar.
En todo este proceso, verdadero desafío, la transparencia tiene una función vital. Es imprescindible romper el círculo vicioso de carencia de información-ignorancia-sospecha, dado que ello atenta contra la confianza, materia prima principal constituyente del capital social y necesaria en todo emprendimiento o empresa.
Reiteramos: la fabricación acelerada de confianza, así como su consumo y reconstrucción intensiva, es una tarea de la gente, que los laboratorios genéticos no pueden resolver… al menos por ahora.
Nos animamos a concluir que el noviazgo entre el Balance Social y la empresa/organización, se va convirtiendo poco a poco, en una unión indisoluble. Reiteramos que el futuro está en la transparencia y no en la opacidad. En definitiva, el futuro es una construcción sólo posible si se apoya en una visión compartida y optimista de los que interactúan acerca de “lo que vendrá”. Transparencia y visión positiva parecieran que van de la mano. Lo demás es puro cuento…
17.Jun.2008 13:54:11 - Nombre: Sebastian Stryzak
Si hablamos de transparencia me parece que tenemos que hablar indefectiblemente de accountability tanto horizontal como vertical, horizontal, intraorganización ya sea en el orden publico o privado, existencia de agencias con independencia capaces de controlar y punir a los sujetos que presenten comportamientos que violen las normas establecidas y otra no menos importante, la vertical, ONGs, asociaciones de consumidores, etc. Nuestra realidad nos marca que en democracias como las nuestras de baja calidad institucional todo este tipo de andamiaje de control es de muy baja intensidad, el control por parte de los ciudadanos solo puede darse durante las elecciones y dentro del estado los organismos conniven con aquellos que deberían controlar, me parece que debemos mejorar la calidad institucional como para poder generar zonas de transparencia tanto en el ámbito de lo publico como en el ámbito de lo privado.
27.May.2008 16:25:26 - Nombre: Gabriel Ciaffone
Las empresas conviven en la actualidad con sociedades menos tolerantes y màs exigentes. Son valoradas aquellas compañias que actuan con RSE, son transparentes, y colaboran con el entorno en que actuan. Este fenomeno mundial, hace que la Argentina no estè excenta.Aquellas que comprendan esta tendencia y actuen en consecuencia, obtendran posiblemente, un elevado nivel de lealtad por de sus consumidores. Las que no, posiblemente queden relegadas, incluso fuera de mercado. El otro gran tema a mencionar, es el rol que debe desempeñar el estado. Debiera definir leyes acordes a las necesidades, pero por sobre todas las cosas, implementar un sistema, que logre hacerlas cumplir en tiempo y forma. Por ùltimo como sociedad que somos, tenemos la responsabilidad de no estar ajenos. Debemos aportar nuestro granito de arena, involucrarnos, ayudar en la difusiòn y reprobar actos irresponsables. Un paìs mejor sera aquel en el que "Estado-Empresas-y Sociedad", actuen articuladamente.
21.May.2008 16:22:32 - Nombre: Sommariva Jorge
Aplicaciones en el plano de Responsabilidad social se pueden indicar por ejemplo
recomendaciones a los consumidores en lo atinente a Nutrición Y alimentación
en los chicos en las escuelas para equilibrar la alimentación diaria,
inclusive los cultivos cosechados por los alumnos que asisten al taller de Huerta
por ejemplo, si es aplicable.Otro ejemplo de Responsabilidad Social aplicada
en la escuela es en la reflexión y realización de actividades
en la separación de residuos, indicando los distintos destinos de la
basura, los tipos de basura. Una comunicación formal a toda la comunidad
educativa ( Padres) del proyecto " Separación de Basuras"
es trascendental para empezar a cambiar en estos temas.
19.May.2008 11:48:44 - Nombre: Oscar Alejandro Leon Soria
Al hablar de transparencia y responsabilidad social compartida , creo conveniente
ver y estudiar el gasto total de los argentinos para cubrir la salud y educacion
de extranjeros (la cual es en forma gratuita, no asi en los paises limitrofes).
Seria apropiado cobrar un bono de consulta y educativo para aquellos que no
demuestren pagos de impuestos por mas de 7( siete ) años, siendo proporcional
por año de permanencia y quedando excento una vez que se nacionalice. Este
tema es para efectuar una distribucion transparente y equitativa para aquellos
que paguen impuestos.
07.Mar.2008 11:41:37 - Nombre: Jorge F. Sampietro
Es cierto, ningún sistema normativo debe dañar a la empresa, pero ninguna empresa, debe dañar con su accionar. Las buenas conductas empresarias, fuera de sus secretos profesionales y estrategias, nunca debieran invadir espacios que no les corresponden. Sin embargo, nuestra historia muestra mucho de estas conductas socialmente irresponsables.