
Síntesis de la presentación del Dr. Ignacio González García sobre el tema en el Coloquio de IDEA de Mar del Plata, Noviembre de 2006
I- Responsabilidad: Una temática que nos atañe a todos
La responsabilidad social se ha convertido en una temática que involucra
a toda la ciudadanía, sin exclusión de ningún tipo. No
hay segmento o sector que se pueda sentir ajeno a este concepto. Pareciera que
el mundo torna a ser crecientemente "antropocéntrico hacia el bien
común" en el sentido que el accionar de organizaciones y personas
físicas, cada vez con mayor énfasis, centra su visión y
el direccionamiento de sus esfuerzos, en el bien común del hombre, buscando
así, la mejora permanente de su calidad de vida.
Son variadas las formas de referirse a la responsabilidad social en su acepción
integral, como concepto amplio, así como la referida a las empresas en
particular. Se habla de "Responsabilidad Social Empresaria" o de "Responsabilidad
Social Corporativa". En nuestro caso, hemos decidido hablar de "Responsabilidad
Social y Empresaria".
La responsabilidad hacia lo social les cabe a todos los ciudadanos. Pero como
hoy no sólo se habla de "ciudadanos" en referencia a las personas
físicas, sino que también se habla de "ciudadanos corporativos"
-o ciudadanos institucionales-, al agregar "y Empresaria" se pretende
distinguir que las Empresas tienen responsabilidades propias como parte de su
accionar como tales. Por consiguiente, también podríamos pensar
que no hay razones para no hablar de Responsabilidad Social "y Educativa",
de Responsabilidad Social "y Gobernante", de Responsabilidad Social
"y del Trabajo", etc.
II-
Res-pon-sa-bi-li-dad: La palabra clave
. Responsabilidad aparece como la palabra central, interpretada como capacidad
para dar respuestas. Habilidad o aptitud para dar satisfacción y reparar
circunstancias. Obligación moral. Acción con que un sujeto corresponde
a la de otro. Cumplir las expectativas. No sorprender desagradablemente. Proyectar
confianza. Ente o persona digna de crédito. Creíble. Rendir cuenta
de los actos. Conciente y formal en sus palabras. Son éstas, solo algunas
de las descripciones que pueden encontrarse en la enciclopedia de turno.
III- Intento de identificar algunas afirmaciones fundamentales
. RSyE es en su concepción integral, una estrategia, una verdadera
pauta cultural, y las pautas culturales no se compran en una boutique,
sino que se construyen, se transpiran, se viven, se concretan, y requieren
de un proceso de gestación, de monitoreo e implementación,
y de una adecuada y permanente gestión de reparación y
mantenimiento, trascendiendo lo espasmódico. Vital será
también el involucramiento profundo de toda la gente, superando
la declamación y contagiando con el ejemplo.
. Es acción. Hay una percepción creciente que la RSyE es un concepto que debe, poco a poco, salir de los estrados de análisis, "ponerse el mameluco", "arremangarse" y, sin prisa y sin pausa, empezar a caminar los senderos de la acción. Se trata de sumar, al hacer negocios, pautas culturales, que en el tránsito apunten como objetivo fundamental al logro e instalación de una manera de hacer negocios de forma responsable.
. La RSyE no es un evento. No es un hecho aislado ni un momento puntual de la historia de las organizaciones a partir del cual todo cambia. La afirmación anterior, que da idea de movimiento, de evolución, dista de ser una razón para postergar su implementación, en un proceso equilibrado y creciente. Las realidades sociales y económicas son lo que son... Y a partir de su reconocimiento razonable y sensato, deberemos construir los caminos para crecer en conjunto y armonía, articulando recursos y esfuerzos. Estamos ante un fenómeno de evolución social compartida.
.
Es un proceso continuo. Es un verdadero camino a recorrer en
búsqueda del bien común, donde la armonización
entre el accionar del "ciudadano corporativo", los grupos
de interés (stakeholders) y el sector público, será
fundamental para lograr el éxito necesario. Magnífica
oportunidad para constituirse en un motor de cambio y transformar la
calidad de vida de mucha gente, redimensionando el papel de las empresas
en la sociedad (sin perder su razonable objetivo de lucro) y su interacción
con las políticas públicas.
. No es moda ni es filantropía empresaria. No es algo que pueda ser improvisado. No es el añadido de un sector a la organización. Integra la planificación estratégica de la misma. Su buena implementación depende del compromiso de la Alta Dirección de la organización.
. El supremo bien jurídico a proteger, conjuntamente con la mejora de la calidad de vida del hombre, es precisamente, lograr la sustentabilidad del ente o del "ciudadano corporativo" en el mediano y largo plazo. Siendo que no hay empresa u organización sin recursos humanos, ni grupos de interés que participen directa o indirectamente en ella, la RSyE debiera tener como meta, fortalecer esa organización, que funciona articulando bienes materiales e intangibles y capital humano. Será función de todos los actores que interactúan en la RSyE, crear los anticuerpos que protejan al ente, mejorar la situación de su gente, para que, haciendo negocios de manera responsable, esa organización sea una usina de generar valor a la sociedad en su conjunto.
.
Las leyes son obligatorias, de cumplimiento no optativo. Así
encontramos que las leyes sobre medio ambiente, derecho laboral, leyes
impositivas, previsionales, sobre el trabajo de menores, etc. están
para ser cumplidas. Podríamos decir que ese sería el umbral
en el concepto más amplio de "hacer negocios de manera responsable".
. La RSyE no es reglamentable, estamos ante una cuestión social. Se trata de temas que se fomentan, se incentivan, y no se regulan porque no se necesita de una disposición legal para entender que gestionar sobre una ética del cuidado da un resultado de triple creación de valor: económico, social y ambiental.
Para concretar: Pocas dudas quedan que la RSyE llegó para quedarse. Hay que cuidarla y protegerla. Será fundamental la utilización que hagamos de este concepto superador que apunta al Bien Común. El buen uso de los principios de la RSyE será un ingrediente imprescindible para el beneficio de toda la sociedad. No mezclar sus bondades con objetivos subalternos, será también parte de la tarea. Esto es una tarea de todos. Flaco favor le haríamos a este saludable proceso, si las debilidades temporales que el mismo puede llegar a tener, son utilizadas de forma miope, sin prestar atención al objetivo único de mediano y largo plazo: fortalecer el bien común.
14.Jul.2008 18:21:39 - Nombre: Gabriel Ciaffone
Coincido con el artìculo. La RSyE bien implementada genera valor Economico, Social y Ambiental; Nada menos. El mundo ya se dio cuenta de esta necesidad y el que no, afuera. En Argentina al menos se comenzo a hablar de esto, se estan dando los primeros pasos. Aunque a decir verdad, se percibe que por impulso del sector privado, y no por iniciativa del Estado. Creo que esto ùltimo es el mayor deficit. Falta Compromiso, Polìtica, Educaciòn, y Comunicaciòn. Por eso como ciudadanos que somos, es importante que a nuestra manera, actuemos responsablemente, y exijamos lo mismo por parte de las Empresas con las cuales interactuamos. No podemos suplir el rol del estado, pero si complementarlo.
06.Mar.2008 10:54:32 - Nombre: Hilda Beatriz Arnejo
Excepcional los planteos. La RSE es una nueva forma de hacer relaciones entre
el empresariado y el mundo. No hay lugar para las empresas NO socialmente responsables.
Aquellos que carezcan de convicción, Dios los ilumine para que se den
cuenta que no hay otro camino. El mundo va hacia el combate de la pobreza, las
mejores oportunidades de la gente, la paz, la concordia. Para ello la RSE es
fundamental.
23.Feb.2008 19:55:39 - Nombre: Ariel Vaca
El artículo es muy claro y comprendí todos los conceptos. Falta mucha concreción y menos análisis. Veo muy positivo el programa de gestión de Uds. que también trata este tema
19.Feb.2008 16:51:40 - Nombre: Florencia Loinaz
Pocas dudas quedan que estos conceptos llegaron para quedarse.
17.Nov.2007 14:14:11 - Nombre: Sinorina
Excelente la idea.Me preocupa como todo esto puede capilarizarse a nuestros
dirigentes...... ojo: tanto privados como públicos.Si la comprensión,
la honradez y la humildad reemplazaran a la arrogancia y la carencia de sensibilidad
REAL por la gente (no la declamada), creemos que Argentina sería, sin
lugar a dudas, un país absolutamente lider entre las grandes potencias
del mundo. Nos falta RSE. Nos falta adherir a la ley. Nos falta que todos, nosotros
incluídos, nos demos cuenta que no hay caminos alternativos en este mundo
transparente, globalizado, cruel y civilizado a la vez.
11.Nov.2007 10:37:15 - Nombre: Javi Gandolfo
Muy bueno el material de reflexión publicado.
Me surge un comentario general: Habría que entender que no se trata de
"hacer patria", simplemente se trata de cuidar la casa en la que habitamos,
que nos merecemos que sea digna. Sin esa concepción, todas las enseñanzas
para implementar conductas socialmente responsables, se van con el viento....
Entender que la gran casa país está integrada por cada una de
nuestras casas y que mi derecho a habitarla dignamente es el mismo que tiene
mi vecino.
Gracias por brindar este espacio.