
Fuente: BOLETÍN Nº 122 - 19/02/2008 - EDITORIAL
Preparado por: Luis Ulla - Director Ejecutivo de IARSE
Dejemos de ver el árbol y miremos el bosque
Vamos por el segundo boletín del año 2008, y estamos tratando de entrever cuáles serán las tendencias que conformarán el escenario de los temas calientes de la RSE en la Argentina y en la región.
Podemos sintetizar esas tendencias en algunos grandes vectores de valor o de preocupación para la sociedad, y que deberán ser atendidos en la agenda empresarial de las que deciden a diario gestionarse de forma responsable.
El primero es -y será por un largo y lamentable tiempo sin duda- el tema de la inequidad y la exclusión social. Las estadísticas que intentan medir cada año la evolución de la pobreza en el subcontinente, siguen reflejando algo que nos debería llamar a priorizar la atención a este problema. Ellas traslucen algo que podría resultar obvio al sentido común, y es el hecho de que a pesar de que se registran leves mejoras en los porcentajes totales que indicarían una reducción del problema de la pobreza; por las sucesivas crisis y el mero del crecimiento de la población, la cantidad de pobres en América Latina es creciente, y hoy casi más de 250 millones de personas son afectadas cada día por este endémico flagelo, que les impide desarrollarse como personas y como miembros de una sociedad integrada.
Lo destacable, es que de esa inmensa masa de seres humanos afectados, la mayoría son niños y jóvenes (de acuerdo con la CEPAL el 44% de los niños en América Latina son pobres), lo que viene a decir en números, que el futuro sigue severamente hipotecado.
La deuda social que no pagamos en el presente, será mucho más comprometedora y difícil de enfrentar y de resolver en el futuro.
El segundo vector, es el emergente social de la inseguridad y la violencia. No resulta ajena la manera en que este fenómeno social -casi diría característico de nuestro tiempo- crece y alcanza espacios y sectores que otrora parecían impermeables a su influencia. Al punto que, al igual que acontece con la pobreza, parecería que de tanto estar ahí, generan una especie de acostumbramiento que torna en habitualidades la adopción de sistemas y conductas casi irracionales. También aquí podemos decir que en tanto los adolescentes y los jóvenes sean los más afectados por el fenómeno, el futuro abre nuevos interrogantes para la viabilidad del conjunto. En el mientras tanto, todas las actividades -incluidas por cierto las empresariales- son fuertemente afectadas, y ya se están generando planteos -en algunos casos muy recientes- de ciudades enteras que tratan de despertar a las autoridades provinciales y nacionales con sus reclamos sobre el tema. Leyó bien, que tratan de despertar a las autoridades con el tema.
Un tercer punto de agenda es la calidad de las democracias. Si bien ya no se registran regímenes dictatoriales en la región y estamos viviendo procesos de formalidad democrática; a nadie escapa el riesgo de que esas democracias van sufriendo un deterioro que conlleva un proceso peligroso de vaciamiento de las esperanzas en el sistema mismo; ya porque van perdiendo representatividad, porque se alejan el debate, o porque buena parte de la prensa queda fuera de su rol esencial en este sistema de gobierno, ya porque los candidatos surgen del dedo de un caudillo sin debates internos y sin diálogo con la sociedad; ya porque se
disuelven las oposiciones y porque se acrecienta una tendencia tan compleja
como peligrosa a conformar partidos únicos, ya por el alto grado
incapacidad de gestionar de los que son electos y de los que los acompañan,
y por la traición más insolente a los principios éticos
más elementales, a las promesas de campaña y a los postulados
esenciales de los otrora sus partidos políticos de origen, etc.
A esto de debe agregar que si el entorno macro económico es más
o menos bueno, se acentúan las tendencias de muchos sectores a
tomar la típica actitud del “no hagan olas”; cuando
sabemos que a mediano y largo plazo eso se paga muy caro. Y si no, veamos
simplemente lo que nos pasó antes, y lo que nos pasa ahora, con
la educación técnica; algo que no fue reclamado y protegido
en su momento, hoy se nos ha transformado en una severa brida a las posibilidades
de crecimiento y desarrollo empresarial y del conjunto social. Por una
actitud pasiva frente a este tema hace casi una década atrás,
se cumple el dicho “hoy que nos llueve sopa, estamos con un tenedor”.
La despreocupación por la pérdida de calidad de las democracias,
sin dudas tendrá un costo mucho mayor que el que hoy se paga por
la falta de compromiso con la calidad de la educación técnica.
Por razones de espacio dejamos para otro momento, el análisis de
la pérdida de calidad de la educación en general y de la
decadencia y quiebra del sistema y de la infraestructura de transporte,
y el verdadero costo de mediano y largo plazo que tendrá el no
atenderlo oportunamente y como se debiera.
Un
cuarto vector es la cuestión ambiental. Aquí nos sucede
algo similar a los que nos pasa con otras cuestiones: mientras el mundo
evoluciona y cambia su manera de mirar y de obrar en un determinado tema,
nuestras agendas locales registran un atraso de 5 a 10 años en
adoptarlo como prioritario o al menos como importante. Podemos decir que
mientras en los países centrales el tema es objeto de intensos
debates y de firma de nuevos tratados y acuerdos que apuntan a reducir
el impacto ambiental de toda la actividad humana -incluidas por cierto
la industrial y empresarial-, en esta región del mundo pareciera
que sólo registramos un cambio –a veces visto como caprichoso
incluso- en las exigencias de nuestros clientes de allá; sin tomar
la perspectiva mayor que permita descubrir en ellos una tendencia tan
irreversible como compleja de resolver. Algunos especialistas advierten
además, que en esto se juegan buena parte de las chances que tenemos
a futuro de estar dentro o fuera del comercio mundial. Sea como fuere,
deberíamos dejar de ver árbol y tratar de mirar el bosque…
si es que dejamos alguno en pié por estos lares.
Enganchado a todos los demás puntos que destacamos, está
el fenómeno de la extensión de los criterios de gestión
responsable de la empresa a toda la cadena de valor, algo que se viene
perfilando como otra tendencia creciente en los países centrales.
Las grandes compañías van desarrollando de manera paulatina
y sostenida nuevos criterios para seleccionar a sus proveedores, y de
ese modo trasladan las preguntas que reciben de sociedades y gobiernos
a su cadena de valor. No están siendo interpeladas localmente acerca
de si ganan dinero o no, ya que en cierto modo todos los sectores sociales
esperan que lo ganen; pero sí lo están acerca de cómo
lo ganan. Esta es la pregunta que percolan hacia abajo, y que afecta a
todas las que integran sus procesos de abastecimiento y de logística.
Esto será algo que aumentará las exigencias para sostenerse
como competitivas, y valga aquí la redundancia, como sustentables
en mundo que necesita encontrar nuevos equilibrios.
Una vez más, tenemos el riesgo de no percibir que ese leve pero
sostenido aumento en las exigencias de una gestión responsable,
no es algo asilado y fruto de una moda pasajera; sino una tendencia irreversible
que es necesario comprender cuanto antes.
Buena parte de la competitividad que logremos como conjunto social, depende
de podamos leer los “signos de los tiempos”, comprenderlos
y obrar en consecuencia. Que el 2008 sea un año bisiesto podría
ser una buena excusa para acelerar en la dirección correcta.
26.May.2008 15:05:55 - Nombre: GABRIEL CIAFFONE
Antes que nada me parecio excelente el artìculo, resume casi la totalidad de la actualidad de nuestro paìs, regìon, y en parte tambièn del mundo. Solo le falto mencionar el estado de la entidad "Salud", y el presente impune de las "drogas", que tambièn afectan en mayor proporciòn, a los sectores màs carenciados. Màs alla de esto, no podemos mirar hacia otro lado, y debemos comprometernos a colaborar, actuando de forma responsable, y fundamentalmente dandole difusiòn al
tema.No vamos a poder ocupar el rol del estado, pero si aportar un granito de arena. De verdad que da mucha bronca. Los ciudadanos que tenemos la suerte de comprender lo que pasa, somos lo que tenemos que tratar de provocar el cambio. Por nuestro presente, pero fundamentalmente por el futuro de nuestros hijos, que se merecen tener un mundo mejor!
17.May.2008 18:38:26 - Nombre: GGAI
Excelente el artículo y las reflexiones. Creo que la mejor manera de "honrar"
estas verdades tan trascendentes para nuestra Argentina, es difundirlas, diseminarlas, declamarlas.... y también PRACTICARLAS.Es la hora del involucramiento de la gente. Sin violencias. Con acuerdos. Concordia. Dentro de la ley. Acordar entre todos que las prácticas que - aún por razonables defensas de derechos - invaden los derechos de los demás, deben ser desterradas para siempre. Volver a las instituciones. Volver a los caminos que nunca se debieron desandar. Los poderes, a ejercer cada uno su tarea.
08.Mar.2008 16:51:24 - Nombre: Leandro Pérez Martín
Estas reflexiones, a pesar que citan muchos problemas que la agenda de la RS
tiene por delante, me dan esperanzas. Porque intentan difundirse para lograr
toma de conciencia y ojalá lleguen a muchos ciudadanos, que con sus acciones
colectivas, pueden lograr muchas cosas positivas para todos.